
Que aparece saliendo en la espalda de su dueña, como si de un lago o río se tratara, para tomar un poco de aire fresco. Un hipopótamo bastante realista, al que este artista hubiese podido retratar de forma mucho más verosímil, si no se hubiera atrevido a dibujar esa pata tan deforme y monstruosa que aparece a la derecha.

