
Dos parejas de cisnes, creadas por la tatuadora Raychel Maughan, que aparecen intentando luchar contra las olas de un lago embravecido que amenaza con engullirlos. Un tatuaje lleno de movimiento y expresividad, en el que destacan poderosamente las expresiones de terror de los cuatro cisnes, que se ven incapaces de reaccionar ante esta situación

